Autor: Dario Daniel Lugo
El silencio no es la ausencia del sonido;
es la cimiento mudo donde retumba la materia.
Bajo la arquitectura de los mapas ruidosos,
la quietud permanece, inalterable y pura.
Cuento los latidos en el reverso de la conciencia:
uno, dos, tres… y la palabra deja de pesar.
Lo que permanece cuando la voz se rinde
es el centro inmanente de toda existencia.