Solo ale

Des-destinados.

Tulipa sangrando,

mi corazón llorando.

El tuyo ya llenado

de alguna otra fulana.

 

Te echo de menos

sin olvidar que

ayer me pertenecías.

En el tren nos veremos,

te miraré, te hallaré

y tú no me verás.

 

Castigado estarás:

a otra amarás.

No dirás lo que sientas

y menos lo que tengas.

 

Pero el sol no

ve la luna;

y el mundo lo agradece.

Tal vez no destinados

más si encariñados,

y aunque juntos no estamos

y no sepas que te amo,

estaré aquí

por si te acuerdas de mi.