Hoy no veo la claridad
la que ayer estuvo sin pedirlo
a través de las cortinas,
ni el volar de golondrinas
regresando a sus nidos
ni la brisa matutina.
No traspasa la ventana
la luz del sol como ayer
ni las calles se han de ver
relucientes con su brillo,
se apagó la luz del día
se alargó el oscurecer
y el volar de golondrinas
por la lluvia bendecida,
hoy no deja de llover.