Después de vivir la vida,
como quisimos los dos,
han pasado 30 años,
de aquel último día,
que separó los caminos,
del beso que no se dio.
Y entre todas aquellas causas,
que nunca fueron de amor,
amores nunca faltaron,
para olvidarnos los dos.
Pero nada pudo borrar
el beso que no se dio.
Al final nada ha cambiado.
Treinta años de ausencias,
Historias que nunca fueron,
amigos que se perdieron,
Sin olvidar para siempre,
el beso que no existió.
Frank Calle (10/agosto/2026)