El tiempo pasa y se nos escapa de las manos; lo vemos todos los días y no nos damos cuenta de los pequeños cambios que hace en nuestras vidas... Una risa, un gesto, aprender monosílabas, gatear, caminar...
El tiempo no avisa que está ahí. Quisiera detenerlo y contemplarte toda mi vida en ese instante, pero tengo que aprender a verte crecer, a verte brillar con toda esa intensidad que tienes.
Cartas a Camila