Franjablanca

Sirtaki lunar

Un despertar con astenia,

una noche casi ciega,

un poema para Xenia,

un homenaje a la griega.

 

Aunque hablemos con sordina,

nos escucha Prometeo.

Con el sol que me ilumina,

aún más claro lo veo.

¿Que alrededor de la Tierra

todo gira? No lo creo.

Algunas veces se yerra...

(pregúntale a Ptolomeo).

 

¿Quién esculpe tu victoria?

¿Con qué dedo me señalas?

¿Qué madre parió tu historia?

¿Quién te puso Democracia?

¿Y quién le corta las alas

a Niké de Samotracia?

Cabeza de una heroina

enemiga de la ruina

con caries en un museo

y el ágora con cortina

debajo de un hipogeo.

 

Nadie mira con tus ojos.

Nadie peina tu melena.

Nadie entiende tus antojos.

Nadie besa como Helena.