No tendrán las dudas esa fuerza
ni el rencor tendrá motivo a hacerlo
no tendrán mis males ese efecto
ni maldades a negarme que te quiera.
No me mueve el sol ni lo hace el viento
ni lo harán juramentos o promesas
porque hagan el dudar de mí deseo
y que niegue que te quiera a mi manera.
Muevo mi fe y ato los lazos
que sujetan el amor que por ti tengo
que se quiebran mis dolores en pedazos.
Y me agarro fuertemente a sentimientos
que me dan ese poder por destrozarlo
resurgiendo por tu amor, porque te quiero.