Federico Mendo Sánchez

AÚN ESPERO TU LLEGADA

 

Siento suspiros del mar que mis pies vienen besando,

mientras la tarde se pierde vestida de soledad;

el frío de la noche ruge al verme triste y suspirando,

pues el reloj de mi destino va marcando la ansiedad.

 

Yo te busco presuroso como el río busca el mar,

y mis manos solo abrazan el vacío y la orfandad;

vivo siempre esperando que me vuelvas a encontrar,

aunque mi alma me susurre que acepte la verdad.

 

Tengo rasgada el alma desde el día de tu partida,

y mis lágrimas en silencio alimentan mi dolor;

sobre un banco de la plaza voy curando la herida,

esperando que regreses para aliviar mi corazón.

 

Dicen que morir amando es privilegio de valientes,

y los truenos de la tarde lloran junto a mi sufrir;

son tus besos y promesas los recuerdos más presentes,

que despiertan mis nostalgias cuando pienso solo en ti.

 

Aún espero tu llegada, pues mi alma desfallece,

cada noche sin tus brazos pierde toda su ilusión;

si regresas a mi vida, mi esperanza se estremece,

porque late con tu nombre para darte el corazón.

 

Si el destino se apiadara de este amante peregrino,

volvería a florecer solamente al encontrar tu mirada;

y sabrás que te sigo amando al recorrer mi camino,

por eso ahora te digo <<aún espero tu llegada>>.