MOVIMIENTO PERPETUO
Me afeito, me lavo la cara
y me dispongo a admirar el próximo
eclipse total, completo, a través del
ancho y largo mundo.
Y no encuentro motivo más grande
de entusiasmo o de júbilo.
Me levanto, me afeito,
me pongo gorro o sombrero
pues el tiempo suele ser frío
por ciertas partes del globo,
y, a continuación, tomo la iniciativa
y ya me estoy desplazando
con todo un equipaje a bordo.
Ya me pongo en movimiento
que se puede decir casi perpetuo.
Gaspar Jover Polo