JAVIER SOLIS

CORAZÓN SECO

CORAZÓN SECO

Una grisácea tarde de otoño

donde las hojas caen como protestando

y el incansable viento habla sin engaño

una tarde la encontró llorando

 

Sumida en el silencio, como buscando en el tiempo

como reclamando al irascible viento

envuelta en mil pesares iba por el campo

acusando cruel tormento caminaba lento

 

Era una tarde serena y nubosa

alguien con sencillez y ternura bendita

su amor le entregó confiado en su sonrisa

soñando en la felicidad infinita

 

Amorosos grabaron sus nombres en el cielo

Cantaron en coro sus ilusiones

Se entregaron sin reservas y sin celo

mil promesas guardaron en sus corazones

 

Como de la luz se pasa a la oscuridad

del amor a la traición hay un solo paso

ella cegada por los halagos y sentirse deseada

la vanidad y el orgullo la obnubiló

 

 Un día con pasmosa frialdad y sin compasión

ella dijo que sus sentimientos habían cambiado

que sólo fue una mera y pasajera ilusión

 un sueño que llegó al fin del camino.

 

Acongojado y triste como un beodo caminó

por mil vericuetos su vida llevó

deambulaba solo como una sombra.

de tanto llorar su corazón se secó.

 

Cuando ella sus ojos a la realidad abrió

aterrada vio que el orgullo le había cegado

el fingido amor como el viento se esfumó

había despreciado al verdadero amor.

 

Hoy ella camina lento y con pasos perdidos

buscando el amor que con orgullo abandonó

pues, ése corazón que antes la amó

es como un tronco que el tiempo secó

Lima, agosto del 2026

DERECHOS RESERVADOS DE AUTOR