Un nuevo mundo se destila...
Cuidad de la inocencia de los puros,
Se desgarra el corazón adormecido
En la estepa helada del olvido,
Dinero, dinero...
grita el oráculo antiguo
Y un vómito negro recubre su futuro,
De Ángeles...
es el aliento sempiterno,
Desgarrando apenas la rosa blanca...
pegada al muro del cobarde.