Me dices que me amas:
¿Cómo no has de amarme entonces
si este amor se formó para los dos?
Nació de nuestros versos
y en la lejana distancia se engrandeció.
Fue arco iris y tormenta
fue calma y torbellino
y fue un ave que se posaba en tu ventana
para cantarte lo mucho que te amaba.
Fueron tus pasos junto a los míos,
en aquel parque que tan nuestro fuera.
Fue nuestro amor a tientas en ese cuarto
en el que con ansias me esperas.
Y fue esta pasión desenfrenada
la que alcanzó a tocar el cielo
y rozar el infierno, mientras te amaba.
Y entro en tu cuerpo y entro en tus sentidos
y te poseo toda, en cuerpo, en alma y en espíritu
y nos bañamos ebrios de amor y
nuestros cuerpos danzan
en una música inventada por nosotros.
Mientras todos duermen
tú habitas en mí
porque yo permanezco en ti
Y nadan nuestras ansias
en ese infinito océano
que nuestro amor formó.
Y no hay ya nada, ni nadie
que detenga esta nuestra relación.
Alma Erótica
José Luis Agurto Zepeda
Managua, Nicaragua
4 de febrero 2015