Decir \"Hasta mañana al silencio\" es obtener el capote de brega, sin saber quién es el toro. Es escuchar la cinta desmontándose de alguna dama. Es el frenético ritmo del arroz tostándose. Y me dice, quejándose en silencio: \"Hasta mañana, si es que para entonces aún sigo vivo\".