Las decisiones mías
me hunden sin salida,
una mala decisión
me apartó de tu vida.
Ahora tú regresas
y no creo esta vista,
eres el mismo niño
que grita sus heridas.
Yo sé que he cambiado
mi ropa, cuerpo y risa,
me pregunto si sabías
que yo ya estoy perdida.
El amor ya no brilla
se apagó hace tres vidas,
¿será que tú podrías
devolverme mis caricias?
Devuélveme las ganas
de besarte en la mejilla,
de correr en la llovizna
y de amar con alegría.