La negrura es su aliada,
la Luna se abraza al Sol
y el día se hace noche.
Sus ojos se llaman
con anillo de diamantes
y perlas de baily.
Lloran las Perseidas,
se alinean los planetas
y duermen los pájaros.
Mi esperanza se truncó,
esperaba a la luz quieta
que iluminó al Castillo,
ya es el tiempo
de mezclar nuestras sangres
para una vida sin dudas
ni ausencias.