La negrura es su aliada,
la Luna se abraza al Sol
y el día se hace noche.
Sus ojos se llaman
con anillo de diamantes
y perlas de Baily,
todos soñarán presagios
en esta oscuridad.
En un concierto privado
lloran las Perseidas,
se alinean los planetas
y duermen los pájaros.
Mi esperanza se truncó,
esperaba a la luz quieta
que iluminó al Castillo.
La música llenó la calle
y te encontré de madrugada,
llegó el tiempo
de mezclar nuestra sangre
para una vida sin dudas
ni ausencias.