Alma En Letras

CuAnDo Te VuElVeS PaRtE De Mí

A veces es difícil darse cuenta de la inmensidad de lo que tenemos al lado. La vida, con sus preocupaciones, sus heridas y sus afanes, nos distrae de aquello que realmente importa.

Y a veces reclamamos. No porque queramos complicarle la vida a quien amamos, sino precisamente porque nos importa demasiado. Porque queremos sentir que está bien, que sigue aquí, que caminamos hacia el mismo lugar y que, aun en medio de nuestras diferencias, seguimos eligiéndonos.

Hoy quisiera que entendieras algo: cuando te miro y siento que te cuesta sonreír, algo dentro de mí también pierde un poco la sonrisa. Porque ya no sé mirarte desde lejos. Lo que te toca, de alguna manera también me toca; lo que te duele encuentra eco en mí, y cuando vuelves a sonreír, también se ilumina algo dentro de mi corazón.

Hay momentos en los que la vida nos sacude y nos recuerda lo frágil que puede ser todo. Momentos que nos hacen pensar en aquellos que amamos y comprender cuánto dolería su ausencia. Y entonces uno entiende que amar no puede ser solamente decir te amo cuando el cielo está despejado. Amar también es quedarse cuando llega la tormenta, acercarse cuando el otro guarda silencio y convertirse, aunque sea por un instante, en un lugar seguro donde pueda descansar su alma.

Eso quiero ser para ti.

Quiero que sepas que estoy aquí. Que puedes contar conmigo. Que para mí no eres solamente la mujer que deseo, ni el cuerpo que abrazo y extraño. Eres alma, eres sentimiento, eres corazón. Eres esa parte invisible de ti que logró tocar una parte invisible de mí.

Y quizás por eso, cuando mis propios días se hacen difíciles, cuando aparecen los problemas, las dudas o el cansancio, basta imaginar tu sonrisa, tus ojos mirándome o tu boca diciéndome que me amas para sentir que todavía hay razones para continuar.

Hoy te amo con una intensidad difícil de explicar.

Te siento más cerca de mi alma que nunca, como si nuestros corazones hubieran comenzado lentamente a olvidar dónde termina uno y dónde comienza el otro.

Y quiero esa vida contigo.

La de las alegrías y también la de las tristezas. La de nuestros sueños cumplidos y la de aquellos que tendremos que perseguir juntos. Quiero conocer lo que te apasiona, acompañar aquello que deseas hacer con tu vida y estar a tu lado cuando el camino se vuelva difícil.

No puedo prometerte una vida sin problemas, porque sería mentirte. Pero sí puedo decirte algo mucho más verdadero:

mientras me permitas caminar a tu lado, no tendrás que caminar sola.

Estoy aquí para ti.

Y hoy, precisamente hoy, a esta hora, en este instante en que mi corazón no sabe hablar bajito cuando se trata de ti…

te estoy amando demasiado.

JFAS 12-08-2026