LOS PLIEGUES DEL DESEO
Me arrebato en los pliegues del deseo,
en la humedad de madrugadas,
en la complicidad de las sabanas,
en la locura de tu mirada.
Me adentro en ti y tu conmigo,
comulgando eternos, tan perfectos,
en el silencio que lo grita todo,
desde los confines del universo.
Nos perdemos en el encuentro,
complacidos, incansables,
en el vaivén del destino,
en la vibración que se hace secreto.
Tan nosotros siempre,
delineándonos a besos,
en el lienzo que desnudos
atestigua este amor.
ANGHELUZ