benchy43

EL TÉ DE LAS CINCO (microcuento)

 
 
 
El asesino (en realidad todavía no lo era, adeudaba algunas materias), ingresó por una de las ventanas del gran salón. La máscara negra dejaba a la vista su fría y decidida mirada, mientras el cuchillo brillaba en su mano derecha. Fue en el justo momento en que la señora de la casa bajaba por la escalera. 
 
Oh my god! exclamó ésta, agregando enérgicamente: Pero si será boludo señor asesino! Convenido estaba en que sería a las 5 a.m., hora en que Lord Cheseline sale a recorrer las fábricas,  y no a las 5 p.m.! 
 
Bueno, otra vez será, dijo ya más tranquila. Vamos al comedor, la servidumbre tiene listo el té.
 
 
Derechos reservados por Ruben Maldonado.