Las nubes van pintándose de a poco
el cielo azul cubierto
el viento mece las hojas
A través de mi ventana la mañana
va despertando
Solo acá en mi escritorio
veo pasar el mundo y la vida
a través de mi ventana
Quién diría
una mañana vendría
como esta,
tan llena de nubes
tan llena de vos
y yo acá en mi escritorio
extrañándote...
pensándote,
Sin palabras para describirte
mi hoja en blanco y yo
y yo pensándote en mis recuerdos
aquéllos de los años
que se nos fueron lejos
Tu pelo en mi almohada
estallando como este amanecer
y yo que nunca quise amarrarme
más atado que nunca
a tu pelo, a mi almohada...
Esto debería ser
un poema, no lo es
es una declaración
como un edicto,
como un declaratorio
de que el amor y la pasión
no mueren, mutan,
se transfiguran
se elevan,
viajan,
y nos acompañan
en esta transformación
que somos vos y yo...