Alberto Escobar

Sigue

 

 

Al fondo hay
un horizonte. 
Elijas el camino
que elijas.
Anda, no te detengas,
no tengas prisa, ve
al ritmo que sale 
de tus piernas,
siempre hay camino,
vayas lento o deprisa, 
siempre un horizonte
al frente de tus ojos,
no te detengas, sigue,
sin prisas, mirando
alrededor, disfrutando
cada árbol, cada trino,
cada olor, despacio. 
Todo camino —escoge
el que te indique
tus piernas— cualquiera,
tiene al fondo 
un horizonte, y es
no perderlo de vista
y olvidarlo
lo que importa.