Es muy importante el disfrutar cada segundo. La inmensa mayoría de las personas no viven, sino que sólo lo desean. Tratan de alcanzar alguna meta muy lejana en el horizonte, y en el calor de las cosas suelen quedarse sin aliento, y jadean hasta perder de vista el hermoso y tranquilo paisaje por el que pasean. Entonces, la primera cosa que saben, es que están ya viejos y desgastados, y no existe ninguna diferencia entre haber llegado a la meta o no.