(F)
Que tonto, ¿no?
Amarte tanto, anhelarte tanto, extrañarte tanto.
Pensarte tan mío, tocarte tan ajeno.
Armarte en mi cabeza, desarmarte al verte.
Imaginarte amante. Amante y amado.
Como si expresarte en arte te revelara un poco más cerca.
Como quien piensa a dios,
O al destino,
Y debe verlo esbozado
Dibujado, escrito.
Hay noches en que te invento mejor que al mundo.
Manteniendo, como siempre, esta devoción torpe
Casi clandestina;
Preservo un miedo primitivo de que tu nombre, dicho demasiadas veces,
Aprenda el camino exacto hacia mis ruinas.
Debido al cuidado de quien se sostiene niño
Y por esa simple ley
Que tienen las cosas que amamos:
Que conocen demasiado bien
Donde estamos hechos de carne.