Mauro Enrique Lopez Z.

Una tarde

Una tarde llegamos a Puerto des

pués de muchos días de labores el 

jefe de máquinas me dijo Mauro a mi 

me toca quedarme en la guardia, yo es

taba alegre porque sabía de qué lado 

me iba a coger ya qué no tiene mujer.

Me dijo:

Te puedes quedar haciendo mi guardia y

yo sonriente le dije porque a mi, él con 

una pena y con un fuerte abrazo le dije no 

hay problema anda y disfruta con tu 

familia que mañana te espero.

Todo porque tengo que estar en el descar

gue y que días felices que pasé con ami

gos que hoy cuando los encontramos dis

frutamos de esa buena amistad y si recién 

han llegado me dan su bendición para 

disfrutar un pan en la mesa ,pero así es 

la vida de el hombre que ha trabajado ,

 lo haces a diario y recibes la bendición 

de Dios y estar agradecidos de Él .