Una tarde llegamos a Puerto
después de muchos días de labores
el jefe de máquinas me dijo Mauro
a mi me toca quedarme en la guardia,
yo estaba alegre porque sabía de qué
lado me iba a coger ya qué no tiene
mujer.Me dijo:
Te puedes quedar haciendo mi guardia
y yo sonriente le dije porque a mi,
él con una pena y con un fuerte abrazo
le dije no hay problema anda y disfruta
con tu familia que mañana te espero.
Todo porque tengo que estar en el
descargue y que días felices que pasé
con amigos que hoy cuando los encontramos disfrutamos de esa
buena amistad y si recién han llegado
me dan su bendición para disfrutar
un pan en la mesa ,pero así es
la vida de el hombre que ha trabajado ,
lo haces a diario y recibes la bendición
de Dios y estar agradecidos de Él .