mauro marte

ULTIMA HORA

Ya no es el viento quien deshoja la rosa, amor mío. 

Es el algoritmo quien devora el instante, 

un \"clic\" frenético que canibaliza su propia belleza

antes de que la retina pueda, siquiera, suspirar.

 

Míranos en este autobús de pantallas y de sombras, 

donde el Aleph ya no es un punto de eternidad, 

sino una cascada de luz fría y de datos rotos

que se disuelve en el aire antes de ser verdad.

 

\"Última Hora\": un grito que nace ya difunto, 

un cadáver que se acumula sobre otro cadáver

en el vértigo inútil de un flujo infinito, 

donde nada se queda y nada se salva.

 

Y sin embargo, aquí, bajo esta tormenta binaria, 

tus ojos siguen clavados, urgentes, en los míos. 

Nuestro encuentro es el único \"ahora\" real, 

el único caos que la tecnología no puede predecir

ni el tiempo desintegrar.