Carlos Gómez

PROVOCACIÓN DE TUS CARICIAS

Tus caricias lentas anidan  la piel del tiempo,

con sus pequeños pasos me recorren y curan.

Poseen  el perfume de la tierra en la tormenta,

besan mis heridas, llegando a la raíz en la que abrevan.

Son una redención que salva todo lo oxidado,

que curan la tristeza adormecida en mi tejado.

Con necesario calor exilian este inverno

que golpea, tanto mi corazón como mi cuerpo.

Ellas espantan los cuchillos que me acechan,

el dolor heredado como astillas en mi sangre.

Solo por tus caricias el latido perdido se renueva,

y el peso de mi osamenta deja de habitar en mi mirada.