Enrique Fl. Chaidez

Adiós a la distancia

 
Tu mano dibujaba a la distancia
el adiós que no quise responder;
y no quise por vana extravagancia
de ocultar a la gente mi doler.
 
Cuánto más te perdías más pensaba
lo que fue un triste amor en demasía.
De mañana en mañana te soñaba
desde mi oscuro abismo, amada mía.

Sé que es una locura no aceptar
las idas y venidas del amor,
pero tú eras la fuerza de mi mar
y la gloriosa llama en mi calor.

Tu mano aún se alzaba a la distancia
con su adiós que no quise responder;
mas quise que duraran tu fragancia,
tu memoria y tu voz de amanecer.