Mirando desde lejos la sabana
mis versos cual gaviotas alzan vuelo;
mostrando la experiencia de sus alas
mas rítmica que el soplo de los vientos.
Miríficas y bellas rosas blancas
me quedo contemplando en el sendero;
manando la quimérica fragancia
magnífica y divina de su pétalo.
Mirando los fulgores de la luna
me invaden de luciérnagas su brillo;
meciéndose mis rimas con la música
melódica y serena del gran río;
¡mezclándose las risas de las musas
me inspiran del amor versar divino!
Autor: Aníbal Rodríguez.