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En días de soledad

En días de soledad, esclarece el espíritu 

La mente se escucha, 

El viento de Dios entra en el cuerpo, 

Un templo limpio es dulce calma dónde reposan las sabidurías,

Así mismo los días de soledad, 

Son del espíritu su guía, 

Dónde abandonas las habladurías, dónde solo se puede escuchar el corazón 

Helo ahí, dónde renacen las almas puras,

Donde los pecados pasan de rojo carmesí a blanco nieve 

Donde se velven impecables tus palabras, 

Se refinan los pasos al caminar,

Se forja el oro y la perla,

Brilla el diamante, 

Los días de soledad, dónde solo está Dios 

Tú,

Y aquellas tantas esperanzas de erigir tu camino