Riverajurado19

SANGRE, FUEGO Y DÍA

Hay un león dormido

bajo las ramas del sauce llorón.

Embrujado, dicen, 

ha caído presa de una cruel maldición.

 

Su corazón aletargado se hace eco,

¿cuánto más yacerá reo del silencio?

 

El Leviatán del amor 

aguarda su rugido.

Despojado de su reino,

¿acaso abocado al olvido?

 

La sangre clama y grita

por un canto de libertad.

En las venas, fuego agita,

y nada aplaca su verdad.

 

¿Y ahora?

 

¿Con qué tinta escribirá

la pluma su poesía?

Solo sangre, fuego y día

se admiten en su tintero.

 

Melodía, rojo fulgor

que abrasa la razón y el miedo,

recuérdale a mi corazón

cuál es su hogar,

si miro al cielo.