Un ser que no puede llorar es...
Lo que muchos llaman:
La carencia de expresividad.
Se ve fuerte por fuera, pero por dentro es alguien que suplica por el roce de una lágrima en su rostro.
Algunos lo describen como muy frío o con un corazón de piedra.
Cuando en realidad, son la doble cara de la moneda.
Por un lado se muestran inexpresivos y por otro suelen romper su propia barrera.
¿De qué manera?
Explotando ante el más mínimo escándalo.
Así que si te topas con alguien así,
No lo dejes sintiéndose egoísta por expresarse, entiéndelo y extiende tu mano.
Porque no es malo ayudar al que parece siempre estar enojado,
al contrario, está implorando por tu ayuda.