¿Cómo sosegar mis ganas
sin la profundidad de tu voz en mi oído?
Absurda la manera en que el sueño
en ti me vence,
ridícula la manera cuando tartamudeo al verte.
Mi mente disparatada, buscando hacerte reír
solo una vez más, únicamente para contemplar, para imaginar.
¿Cómo aplaco al desatino
de armar una ilusión contigo,
algo rebuscado, no tan ambiguo,
algo que pueda ser tuyo,
pero más mío?
¿Cómo ganarle a mi raciocinio,
que no eres simplemente otro bastardo en mi camino?
Pero, más importante...
¿cómo te lo digo?