No te olvidé ni un segundo
Esta mañana cuando desperté
parecía más fría y sin acuarelas
el aire estaba lleno de preguntas
parecía comenzado el ayer.
La noche se mancha crepuscular
el horizonte se borda sobre lagunas
y el rocío quieto del amanecer
destierra mi sueño, se cae de su tumba.
Esta mañana cuando desperté
me faltó tu presente en la oscuridad
me sentí pequeño, solo en el mundo
no sentí tu beso, mis labios sedientos
no sentí tu mirada, mis ojos ciegos
no sentí tus dedos, se secó mi piel.
Y empecé a extrañar sentirme tuyo.
Tu ausencia huele a pasado,
tu partida duele en todo mi ser,
el adiós ahorca en tu susurro
como un grito que se rompe,
como lágrima sobre la almohada
que desgarra los tendones
de una marioneta sin nudos,
sin cuerpo, sin brazos, sin nada.
Prometí olvidarte, prometiste dolores
y me retuerzo en nuestras sábanas
en abstinencia de aspirar tu nombre
de olvido, en un segundo sin latidos.
Tu aroma faltó a la cita del pétalo
la primavera se volvió ocre
la oración faltó a su sacramento.
No te olvidé ni un segundo
no me acostumbré a mi unidad
en este silencio donde me enriedo.
perdóname amor eterno
no puedo sin tu parte de mi total.
No me encuentro en este vacío
Te he salido a buscar.
Autor: Elhen Amorado