Elizabeth Maldonado Manzanero

Max

En busca de letras

llegué a ti,

atraída por el viento.

 

Desbordé mi júbilo,

conjugué la esperanza;

la tarde se hizo verso.

 

La pequeña manecilla del reloj

avanzó veloz,

y hoy te recuerdo.

 

Regreso a aquellas veces

en que nuestros muros

construyeron

paralelos de universo

y los pisos desgastados

se tapizaron sedientos

con el sonido acompasado

de nuestros alegres pasos.

 

Joven que vigorosamente me abrazó

en multitud de lluvias,

arquitecto de mi voz

y de mi figura,

 

¡cuánta historia atrapada

en los álbumes de mi memoria!

 

Hoy ya no estás,

y yo sigo

tu blanca estela.