Autor: Dario Daniel Lugo
Camino en valles de sombras donde el eco se pierde,
dónde todo se desvanece en el pulso mudo del tiempo,
no siento la brisa del viento ni el calor de la tierra,
solo las lejanías del espacio infinito
dónde todas las leyes dejan de aplicar.
Aprendí que el silencio y la oscuridad son la única verdad
oculta tras el reflejo del espejo sin luz;
qué umbrales has de cruzar para transmutar en un nuevo ser,
qué abismos sin fin tendrás que pasar
para mirar el punto pequeño en el centro
donde la luz no puede escapar.
Quien habita ese no-lugar donde el tiempo se detiene
nunca será olvidado,
no en polvo ni en cenizas,
ya que ambas serán una sola sustancia en la bruma.
No hablo de mí, porque dejé de ser lo innombrable;
no trazo caminos porque no los hay,
sino abismos que reclaman el latido de la nada.