Carlos Baldelomar

+ ACUARELAS +

Es común que las penas

tengan la costumbre de salir de noche

y que los domingos

tengan la apariencia de un nido vacío.

 

Es común

que la memoria nos haga trampa

y le ponga tantas acuarelas al pasado.

Entonces pasa que te recuerdo los ojos

escandalosamente brillantes,

o me convenzo de que tu boca

era una bandeja de fresas

empalagosamente dulces.

 

Es común extrañarte, lo admito,

y buscarme excusas para rellenar esta falta.

No sé si te pienso porque es de noche,

o porque sea domingo,

o simplemente

porque me gusta recordarte mejor de lo que fuiste.

 

A lo mejor, después de todo,

no es más que una manera mía

de extrañar a muerte

algo que, de tan perfecto,

ni siquiera existe.