El Desprendimiento
Un liso se desprendió de golpe,
cayó con furia y tronó en la altura,
soltando el estruendo más grande que se oyó jamás.
Su movimiento arrastró todo:
las piedras rodaron, se quebraron las firmas,
y cuanto lo rodeaba se vino abajo,
suelto, libre, sin pedir permiso a nadie.
No hubo quien lo detuviera
ni quien le marcara el rumbo.
Cayó porque así tenía que caer,
entero, verdadero, sin detenerse.
Y sin embargo, aquí está el alma del hombre:
quiere volverlo a su sitio,
poner todo en su cauce,
porque siempre espera que lo que se rompió
pueda volver a armarse igual que antes.
Pero con el tiempo,
Será igual o mejor aún,las
cosas aveces mejoran,como el vino
Autor: Antonio Pais._
La Paz, Córdoba,
🇦🇷Argentina🇵🇹 Dpto: San Javier._