I. Vigilia
Ojeras de mar,
las letras no descansan,
gritan tu nombre.
En la penumbra arden,
vigías de la noche.
II. Intertextualidad
Conejo fugaz,
Alicia se extravía,
Quijote avanza.
Sancho lo acompaña fiel,
cien años de olvido pesan.
III. Onírico
Gatos nocturnos,
relojes sin esfera,
sueños sin tiempo.
En mantos de silencio
viajan las letras rotas.
IV. Existencial
Edén desolado,
pan y mesa de nada,
mirada seca.
Las letras se refugian
en la sombra del aire.
Epígrafe:
\"Toda palabra es un viaje: del insomnio al recuerdo.\"
Las letras nacieron en la penumbra, con ojeras de océano y un grito sin camisa. No conocían el descanso: velaban madrugadas y se quebraban al pronunciar un nombre prohibido.
Un día decidieron huir. Persiguieron al conejo de Alicia, se cruzaron con Don Quijote y su lanza, caminaron junto a Sancho bajo el peso de cien años de olvido. En cada paso buscaban una salvación que nunca llegaba.
En los tejados, los gatos nocturnos les enseñaron a ronronear. Dibujaron relojes sin esfera y aprendieron a soñar sin tiempo. Viajaron envueltas en mantos de silencio, como peregrinas de un mundo que no las comprendía.
Al final encontraron un Edén desolado: una mesa sin pan, un paraíso de todo y de nada. Allí se refugiaron, incrédulas y crédulas, hasta que la mirada seca de alguien las clausuró para siempre.