Michaella

Llanto

Lloraba por lo hermoso, y por la ternura,

lloraba porque era curioso y divertido. 

Se sentía como un hogar al que nunca pertenecería pero que siempre sería mío. 

En medio del llanto, no había dolor,

sólo lágrimas que venían de un lugar muy lejano, de antaño,

de recuerdos que quedaron atrás, que siempre están aquí. 

Escuchaba una melodía triste con letra positiva, escuchaba una melodía alegre que te partía el alma al entender de lo que hablaba,

y esas melodías me hacían llorar cuando quería reír y lloraba cuando necesitaba reir.

Un llanto en cascada, que no llevaba lágrimas,

un llanto desde dentro que clama, ruge,

un llanto de trueno que se abraza en el silencio. 

Esa noche lloré, quizá, ya lo olvidé.