Caer no es tan malo,
a veces me esperan
con ansías hasta en
temporadas, por supuesto
que no todo es positivo
pero si los niños juegan,
y los adultos tienen el
pretexto perfecto para
volver a abrazar a sus
padres, a sus hijos, a sus
esposas, y por qué no,
a su mismo reflejo, qué
tan triste puedo ser.