Jesús GM

Quién eras

Tantas veces te ame sin reconocerte,

te supuse mía sin saber quién eras,

quienes éramos entonces,

nosotros, aquellos.

 

Te vi llegar a mi cielo como una gaviota

con tus alas abrazabas la tarde

y en ella no te reconocía nadie:

En el crepúsculo atravesabas

por el centro de mi alma:

donde estabas entonces,

hacía que soledad volabas?

 

Fui nombrando tu cuerpo,

arrojándolo desesperadamente a mis brazos

tu soledad fue mi patria

y en ella tal vez llegue a morir

sin saber realmente quién eras.

 

Silencio a silencio, golpe a golpe

mi sangre corrió buscando tu tacto,

una vida que sobrara entre tantas miradas

en las cenizas olvidadas de algún corazón.

 

A veces te encontraba sola en mi piel,

olvidada, intacta, disfrazada de nostalgia,

sobreviviendo...

A veces en cada lágrima,

 en el camino donde no estabas

y de esa muerte,

aquella brevedad de la memoria.