Algo, alguien,
el vello se me levanta,
se agudiza el alma,
ojos negros, azabache,
hacia mí, de frente.
Hombros anchos,
mandíbula cortada,
Cupido in fraganti
detrás de un árbol,
pasa cerca, aroma a mar,
le dibujo el deseo
contra su mandíbula.
Alguien, un ángel quizá,
tocó un resorte.
A ver, en casa, cómo
lo cuento.
Siento mis pilares
temblar, conmigo
dentro, miedo.
Algo, alguien
¿Vapor que emerge
desde mis cavernas,
que envenena
y me muestra
un fragmento
ignoto?
A ver, dios, cómo
me lo cuento.