Arde Troya, arde París,
arde la imaginación en vuestros poemas
Voy juntando los trocitos de mi cuerpo roto,
es el delirio febril
La pesadilla se repite
con variaciones mínimas:
A las 2 de la madrugada
en una carrera loca chocas de frente
un muro por no doblar,
es la avenida Santa Rosa.
Huyes por las sombras de la noche
te llamo
te diviso tenuemente sentado en una banca
junto a dos muchachas.
Pides que esperemos,
te buscamos,
estás bien adentro en el interior
de un local inmenso
atestado de gente
Ahí la lógica es diferente
artefactos, conversaciones, sucesos,
conexiones entre la gente
inverosímiles
Y regreso a lo mismo nuevamente
(hay muchísimos detalles
imposibles de recordar
o latos de mencionar,
árboles, parejas sentadas en bancos,
transeúntes, carros policiales,
diversión y música dentro del local...)