Tiempo implacable y tormentoso, nos pasa factura; nos consume entre espacios y decisiones. Pasa la vida, los sueños se hacen tormentas; es imposible valorar el tiempo a escondidas: tiempo innecesario, maltratado y poco valorado.
No escapamos de caer en el abismo; somos marginados. Los días son noches estrelladas bajo el resplandor de la luna. Se puede intentar robar el rubí de tus ojos sin miedo. Deambula por el camino de la tortura; sueña despierto.
Hoy será un sueño eterno; no será el olvido. Aliviamos el alma y desnudamos el insomnio. Conquistamos el mundo a base de sueños, marginados del tiempo, guerreros sin alma; así nos lleva el viento.
Usurpamos el sueño; la angustia es fruto de la propia necedad. Puede ser alegría, llanto, dolor o maldad. Si un día soñamos junto al tiempo, ese será nuestro arrepentimiento.
Lázaro Vasallo
1/8/2026
Mundo Perdido