A la deriva
Hasta respirar es raro,
porque definiría cada detalle de este mundo,
pero no encajo aquí.
Estoy loco,
escapando del pasado,
temiendo del futuro
y sobreviviendo al presente.
Escribiendo a la nada,
como un cometa atravesando
una inmensa galaxia,
rodeada de letras
que yacen con el tiempo.
Y como poeta,
vestido de astronauta,
me inspiro en la luz más hermosa
y en una galaxia de color café.
Pero la Tierra lo llama
con atardeceres de tinte rojizo
y una luna que solo él admira,
mientras vocifera lo bella que está,
a ver si alguien lo escucha
o si solo lo callan diciendo:
«sí».
Pero flotará a la deriva,
creando letras,
versos,
poemas,
para quien los quiera.
No porque extraña ser visto,
sino para no morir
entre ellas.