gaspar jover polo

ENCAJONADO

ENCAJONADO

 

Siempre estamos y vivimos, como presos,

en una localización determinada,

en una parte del mundo, pues carecemos del don

de ubicuidad y porque los desplazamientos resultan,

 además, costosos, al no disponer

de la capacidad de teletransportarnos.

Y esta única posibilidad de ubicación

el ánimo nos embarga y nos oprime

el pecho, y limita en todo momento nuestros

movimientos, pues no podemos estar,

a la vez, en otra ciudad del norte

europeo o en una pequeña localidad

rural, o al lado de los canales y de los puertos

de leyenda o sobre la torre

que seda vistas al Mediterráneo. Estamos un poco

presos y un tanto cariacontecidos avanzamos

porque, en realidad, valemos poco, siempre instalados

sobre una parte del mundo y no en los lugares,

que son como imágenes que retenemos

en la memoria, que ya hemos visto en algún

reportaje en la tele, o en el cine,

o en algún panfleto publicitario.

 

Gaspar Jover Polo