Y siempre, buscando la luz
caminando por la oscuridad.
Nombrame las ciudades
indícame las calles para pasear
entremos en los locales más conocidos
perdámonos por los antros de la vieja ciudad
y, siempre, ebrios de vida
ebrios de ilusiones.
Y, sin embargo, tú presencia
y, cogidos de la mano
saltar al vacio
para entrar en el misterio.
Vivir como leíste en los libros.