Tanta lucha en demostrarme
lo que se, que a veces creo
que sabiéndolo no es cierto
que lloro de sufrimiento,
intentando convencerme
aunque lo niegue el cerebro.
Tanto mirar en mi espalda
las miradas de otros cuerpos
que las noto, muy adentro
cual si fueran cuchilladas
y palabras, que en silencio
llegan a oírlas mi alma.
Opiniones que dan cara
a supuestas convicciones
y a pesar de las razones
nacen siempre equivocadas,
siempre duelen.. siempre matan
si al hablar, nada conocen.
Tanto querer demostrarme
que mi lucha es verdadera
que nacen heridas nuevas
en la carne maltratada,
soportando cuchilladas
en mi espalda casi muerta.
Razones incomprendidas
suposiciones de falsas
frases, de palabras
que nacieron de la envidia
todo eso que lastima
y que a la larga, te mata.
Sangre llevo derramada
por la lucha que es perdida,
siendo a veces esta vida
la culpable de mis llagas,
soportando cuchilladas
que me dan, quien me critica.
Tanto lucho en demostrarme
tanto quiero convencerme
que a veces, sangro y me duelen
las palabras y miradas
que acepto cual cuchilladas
queriendo darme la muerte.
Ya no siento las miradas
ni mis ojos ven el daño,
a pesar de estar notando
puñetazos y patadas,
ya no siento cuchilladas
ni zancadillas, al paso.
Serán para mi las palabras
y las risas, comentarios
una brisa que se pasa,
tanto aguantar las miradas
que la sangre no me sangra
por estar, acostumbrado.