En esta guerra que supone la ciudad
nuestro amor que es de guerrilla
nos asalta con sus trucos en gavilla
pues no entiende de imposibles, mucho menos de maldad.
La melancolía de no tenerte
me hace claudicar en agonía
y mi alma te llama quedamente,
mientras sueño con tus besos noche y día.
Hoy me digo ante el espejo que no basta
con mirarte y besarte por momentos
una sola taza del café de tus ojos no me basta
yo te quiero noche y día pa\' aliviarme los tormentos.
Imposibles se nos vuelven hoy los besos
y ni hablemos de la ausencia de tenerte
que oscurecen ilusiones en mis cesos,
tal parece que el amor esta vez no tuvo suerte.