Enmascaradodelapoesia

🤍 A Tu Manera, Jesús Entrega Total y Eterna 🤍

A tu manera, Jesús, dejo hoy toda mi vida,
sin reservas, sin miedos, sin nada escondido.
Te entrego cada latido, cada aliento, cada instante,
soy tuyo, Señor, por siempre y en todo momento.
 
Te entrego todas mis preocupaciones, cargas que me pesan,
ansiedades que me atan, dudas que me angustian y confiesan.
Ya no quiero llevar yo lo que solo Tú puedes sostener,
pues tu yugo es suave y tu carga ligera, sin dolor ni deber.
 
Aquí están mis miedos: al vacío, a la soledad, al fracaso,
a perder lo que amo, a quedarme sin camino ni paso.
Los pongo a tus pies, clavados en tu cruz sagrada,
que tu amor infinito disipe toda sombra y toda mirada.
 
Te entrego mi angustia, esa que aprieta el alma sin aviso,
que nubla la esperanza y me aleja de tu paraíso.
Toma mi corazón, Señor, y llénalo de tu paz profunda,
que en medio de la tormenta, tu calma sea mi respuesta.
 
 
 
Enséñame a ser humilde de corazón y de alma,
que no busque mi orgullo gloria, ni aplauso, ni palma.
Que sepa que soy polvo, polvo que respira por tu gracia,
que todo lo que tengo viene de Ti, fuente de toda gracia.
 
Humilde en la alegría, para no creer que yo lo he logrado,
humilde en el dolor, para saber que Tú me has abrazado.
Humilde con los demás: sin juicio, sin soberbia, sin vanidad,
viendo en cada hermano tu imagen y tu santidad.
 
Que mi corazón sea sencillo, como el de un pájaro que canta,
que confía en tu providencia y nada le espanta.
Que no me crea más que nadie, ni menos tampoco,
sino un hijo amado, que camina a tu paso, poco a poco.
 
 
 
Enséñame a ver el mundo a través de Ti,
con tus ojos llenos de ternura, de perdón y de fe.
Que ya no mire con mis ojos  llenos de juicio y de temor 
sino con tu mirada santa, que todo lo ve con amor.
 
Ver al que sufre no como ajeno, sino como parte de mí,
al que cae no como débil, sino como alguien a quien levantaré aquí.
Ver cada lágrima como un río que Tú recoges con dulzura,
cada vida como un milagro hecho a tu imagen y hermosura.
 
Que tu compasión sea la lente por la que todo miro,
que tu bondad guíe mi paso, tu amor sea mi suspiro.
Que no vea apariencias, sino el alma que Tú creaste,
y en cada ser humano, tu presencia, que siempre habite y late.
 
 
 
Ayudar hasta que el alma estalle en mil pedazos,
servir sin descanso, amar sin medir tiempos ni pasos.
Dar hasta que se me acaben las fuerzas, hasta que seque mi voz,
hasta que no quede nada de mí, y solo quedes Tú, Dios.
 
Que mis manos sean tus manos: para consolar, sanar, levantar,
mi voz tu voz: para bendecir, alentar, perdonar y amar.
Que no busque recompensa, ni agradecimiento, ni gloria,
solo saber que en mi servicio, Tú escribes tu historia.
 
Ayudar al que llora, al que está solo, al que perdió el camino,
al que tiene hambre de pan y también de cariño divino.
Que mi vida sea un puente hacia Ti, para que otros te conozcan,
y al entregarme por completo, mi alma en tu amor florezca.
 
 
 
Que los ecos de la vida abran camino hasta Ti,
que cada oración, cada gesto, cada lágrima suba hasta aquí.
Que el ruido del mundo se calle ante tu presencia santa,
y todo lo que soy se convierta en eterna alabanza.
 
Cada paso que doy, sea un paso hacia tu morada,
cada respiro, un suspiro que hacia Ti se levanta.
Que nada me detenga: ni dolor, ni cansancio, ni olvido,
pues mi meta eres Tú, mi amor, mi todo, mi sentido.
 
Y al final del camino, cuando se apague mi voz,
cuando mi cuerpo descanse y se rinda mi voz,
mi alma, libre y pura, correrá hacia tu abrazo,
entrando en tu paraíso de amor infinito, sin tiempo ni plazo.
 
Allí no habrá más llanto, ni dolor, ni miedo, ni fin,
solo Tú y yo, Señor, para siempre, junto a Ti.
Donde el amor es todo, y la paz no tiene medida,
y vivir en tu presencia es la eterna, bendita vida.
 
Amén. 🕊️✨🙏🤍🕊️