Espantapájaros

El plexo gris

Definía la huida,

sendero impregnado de memorias,

diáspora del alma,

a veces, inoportuna.

 

Un espejo con aumento,

su reflejo distorsiona,

y aunque su tacto sutil palpa,

su contorno prevalece.

 

Enjundia de pares,

sustancia que sostiene,

lo ameno de la vida,

lo monótono de existir.

 

Existir.

 

¿Serán cabriolas,

lo que en verso traduce?

¿O es solo la engañosa percepción,

de este ser caminante?

 

¿Cómo será vivir en un suelo,

siempre latente?

¿Cómo será trocar mis ojos

por oscuridad?

 

Persistir pese a todo,

persistir pese al mal,

a sus gotas que arremeten,

tan hostiles como el mar.

 

Persistir.

 

O volverse invisible

y desaparecer.

 

Desaparecer.

 

Ser un no de la colonia,

volverse color gris,

en ese plexo que viaja,

sin origen,

sin eternidad.